¿Cuáles son los errores más comunes al iniciar un negocio?

¿Cuáles son los errores más comunes al iniciar un negocio?

 

Emprender no es tarea sencilla, y es común cometer errores, se trata de ir aprendiendo en el camino. Sin embargo, muchos de estos errores pueden llegar a ser tan fatales que te llevan al fracaso total de tu negocio, en especial cuando los cometes con mucha frecuencia.

Muchos de los emprendimientos salen mal en los 2 primeros años. No dejes de emprender por temor a que esto ocurra, aquí te enumero algunos de los errores más comunes e importantes que debes evitar al emprender:

  • Pensar que solo necesitas una gran idea para emprender. Se necesita mucho más que solo pasión para crear una empresa. Si lo haces con la sola idea de desarrollar una habilidad concreta, te falta mucho por aprender.

Una idea es el comienzo para poder triunfar. Debes crear una base sólida sobre la que construir un negocio estable, planeando cuidadosamente cada detalle desde el inicio hasta obtener los resultados deseados.

  • Gastar en exceso. Es importante que cuentes con los recursos necesarios para iniciar tu propio negocio, bien sea que tengas tu propio capital o estés invirtiendo el dinero de alguien más, debes cuidar siempre la manera de administrar las finanzas. Si gastas todo tu capital rápidamente, cuando surjan los imprevistos, y de seguro lo harán, entonces tendrás problemas financieros.

Has un plan financiero, invierte lo suficiente para asegurarte de que tu negocio despegue, y esfuérzate por apegarte al presupuesto y no gastar más de la cuenta. Retén siempre un fondo de ahorro para emergencias o imprevistos, págate un sueldo y mantén registros financieros separados.

  • No intentes crecer demasiado rápido, asegúrate de administrar muy bien las ganancias y asegurar beneficios a largo plazo para tu empresa antes de expandirte.
  • No emprendas mientras trabajas en otro sitio, ni permitas que tu negocio lo maneje alguien más. Si decides emprender, debes dedicar todo tu tiempo, recursos y esfuerzo a tu negocio. Es tu negocio, y por eso es necesario que estés al mando, que tomes las decisiones, y que te mantengas al frente de todas las actividades diarias; en lugar de gastar tu energía trabajando para alguien más.

Tu negocio necesita toda tu atención para funcionar bien. Mientras más trabajo y esfuerzo dediques a tu empresa, mejores serán los resultados que obtengas.

  • No Intentes hacerlo todo. Aprende continuamente e involúcrate en todo, pero delega responsabilidades a otras personas. Y si cuentas con un socio, es muy importante que dividan claramente las responsabilidades de cada uno. De esta manera podrán hacer uso eficaz del tiempo y los recursos, para crecer mucho más rápido en el mundo empresarial.
  • Perder el entusiasmo. La vida de un empresario está constantemente llena de desafíos, no te desanimes ante las dificultades, y no temas pedir ayuda si la necesitas, para resolver un problema. Capacítate y mantente en continuo aprendizaje. Rodéate de aquellas personas que te ayudarán a salir adelante y de las cuales puedes aprender o tomar consejo. No permitas que las dificultades te hagan perder de vista tu objetivo.
  • No investigar el mercado lo suficiente. Es de suma importancia que conozcas tu mercado objetivo, tu tipo de cliente meta y sus necesidades, así como a tu competencia, donde obtener los recursos, valiéndote de los medios que te permitan encontrar la información adecuada para comprender y consolidar tus propósitos comerciales, mejorando las prácticas.

Un negocio basado en lo que tú quieres en lugar de lo que quieren tus clientes es uno de los mayores errores que se pueden cometer, tu proyecto comercial debe ser darle a los consumidores lo que desean. Al contar con estos conocimientos podrás  utilizar tus talentos y fortalezas para dar a ese grupo de personas justo lo que necesitan.

  • No tener un objetivo definido para tu negocio. Debes tener un enfoque claro, una idea precisa de lo que quieres lograr con tu empresa, para determinar las decisiones a tomar. Si no tienes visión, no llegarás a ningún lugar.
  • Centrarte en las actividades equivocadas. Has metas a mediano y corto plazo y has una lista a diario de tus prioridades, en función de tus objetivos empresariales. De esta manera, aprovecharás sabiamente tu tiempo y recursos.

Pregúntate cuáles son las actividades de tu empresa que disfrutas más y cuáles son las que le añaden valor y que harán que logres los mejores resultados de tus esfuerzos.

  • Desconocimiento de las responsabilidades legales y tributarias inherentes al negocio.

Iniciar un negocio no es tarea sencilla, pero, ¡sólo sí emprendes, podrás tener alguna posibilidad de alcanzar el éxito!

¡Atrévete a la aventura de crear tu propio negocio!

 

 

Redacción – María José González

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